Silencio y represión, buena salud

.

El pasado viernes, en proximidades del mediodía, trabajadores pertenecientes a la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie, fueron desalojados y reprimidos por Gendarmería Nacional cuando se encontraban cortando la vía de Autopista Panamericana a la altura del Km. 197. El operativo estuvo comandado por el secretario de Seguridad, Sergio Berni. El saldo: 65 detenidos en Campo de Mayo. Lo paradójico: este brutal ataque por parte del “gobierno de los derechos humanos”, se da en la fecha en que se conmemora el “Día Internacional del detenido – desaparecido”.

 .

Es conocido hasta el hartazgo el estandarte enarbolado por el kirchnerismo, en el que se afirma que su gobierno es el de “los derechos humanos”. Hay avances en los juicios a los genocidas y partícipes directos del terrorismo de Estado desde 1976 hasta “el retorno democrático”, que las organizaciones populares – de derechos humanos, sindicales, estudiantiles, políticas, etc.- pudieron arrancar al poder, luego de muchos años de lucha contra el olvido y el perdón. Pero el terrorismo de Estado continuó. Los derechos humanos se violan con total naturalidad, pese al irrevocable discurso del kirchnerismo, en la univocidad de la presidenta. Se sigue padeciendo la coerción de las fuerzas represivas del Estado, se siguen desapareciendo personas como en los tiempos más nefastos, continúan las torturas en cárceles y comisarías (ver nota de comuna), sigue existiendo la represión desmesurada hacia los sectores en lucha y los procesamientos judiciales a militantes de organizaciones populares, sin olvidar el frustrado Proyecto X de inteligencia y seguimiento a los movimientos sociales y activistas.

Pese a la insistencia del kirchnerismo, el conflicto social y su posterior represión – más temprano que tarde- terminan siendo blanco público. El último de los ataques a la protesta social ocurrió cerca del mediodía del pasado viernes, donde trabajadores del Plan Argentina Trabaja agrupados en la CCC y Barrios de Pie se encontraban realizando un corte en la Panamericana a la altura del Km. 197. La medida forma parte de un plan de lucha impulsado por cooperativas de diversos movimientos sociales, donde se exige al gobierno nacional el fin de la precarización en sus puestos de trabajo y aumento de sueldos, ante los míseros salarios que perciben. El operativo represivo, con un despliegue descomunal de Gendarmería Nacional, contó con la presencia del Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien con una profunda satisfacción luego de su cometido, no dudó en tildar de “irracional” la medida adoptada por los cooperativistas. Luego del desalojo, los detenidos -más de 60 trabajadores- fueron trasladados a Campo de Mayo. Lo paradójico es que el gobierno “de los derechos humanos” no solo despliega un importante operativo para reprimir la protesta social, sino que, además, envía a los detenidos al lugar que es emblema de los campos de concentración de la última dictadura cívico – militar. No sólo eso, sino que así mismo lo hace el 30 de agosto, fecha en que se conmemora el Día Internacional del detenido – desaparecido. Paradójico. Y funesto. Podríamos remitirnos, también, al extenso curriculum de Berni, pero eso lo dejaremos para otro momento.

Lo que sí resulta interesante -y necesario- abordar es la relevancia que han dado los medios de comunicación más importantes ante este hecho. Por su parte el oficialista Página 12 dedicó espacio a las declaraciones de Ricardo Echegaray -jefe de la AFIP-, a Miguel Galuccio –CEO de YPF- y a CFK en Paraná, entre declaraciones de otros funcionarios. También, como parte del entramado político – mediático tejido desde la Casa Rosada, se da cuenta de la baja al nefasto proyecto del nefasto gobierno macrista del “0800”, donde se podía denunciar la actividad política en las escuelas. De la represión desatada en Panamericana, nada. Ni una sola línea. Lo que se explicita, no es novedad. La peligrosidad en el encubrimiento y el silencio, distan mucho de un medio que dice luchar contra la impunidad y por los derechos humanos.

.

.

Por su parte, La Nación tituló de “desalojo” lo ocurrido, para luego dar justificación a la represión con “los 15 kilómetros de congestión” que habían generado los cooperativistas. La “liberación” de la autopista fue realizada mediante un operativo cerrojo donde, informa el multimedio, los oficiales de Gendarmería doblaban en cantidad a los manifestantes que eran cerca de 100. Por supuesto se dio el gusto de informar el “enfrentamiento” y los “incidentes” desatados, a raíz de la respuesta de los manifestantes. Además recalca la felicitación de Berni, para con las fuerzas represivas, por el éxito de la operación, evidenciando su misma línea de opinión. Pareciera que, finalmente, el accionar del kirchnerismo es plausible con la “Corpo” mediática. ¿Estaremos en vísperas de una reconciliación?

.

.

Finalmente, el otro diario de la “Corpo”, Clarín, cataloga la “liberación” de la autopista dada la “importante demora en el tránsito”. Pero, en este caso, aporta al hecho un dato no menor: los manifestantes eran del municipio de Malvinas Argentinas -gobernada por el otro kirchnerista, hoy duhaldista, Jesús Cariglino- donde se encuentran en medio de una disputa política, por el acceso a los planes Argentina Trabaja. De todas maneras no deja de señalar las más de “dos horas de demora” generada por la protesta.

Lo que a todas luces se muestra es el carácter reaccionario, siempre presente, de los dos  medios más representativos de la derecha recalcitrante de nuestro país. La protesta social sigue siendo el impedimento para la “libre circulación”, y cualquier medida de lucha, como son los cortes de rutas o avenidas, genera “caos vehicular” y “demoras interminables”. El hambre, la desocupación, los magros salarios y la precarización laboral, no parecen ser fundamentos sólidos para seguir dando la lucha en la calle. Por otro lado, el accionar del progresista Página 12 demuestra su clara filiación a la represión encarnada en el gobierno nacional. El silencio y la complicidad no dejan de ser armas peligrosas, iguales a las de la represión, con la que el poder político hace valer su autoridad. Permitir que avance la represión, omitiendo o desinformando, habla de un profundo carácter retrógrado, por parte de quienes dicen luchar contra los medios corporativos y hegemónicos. En todo caso, nos cabe la pregunta: ¿el silencio y la represión, son síntomas de una buena salud?

Por Viejo Verde

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s