“Una transformación política y de poder”

.

El pasado jueves 16, Nestor Pitrola –candidato a Diputado Nacional por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores- desembarco en Mar del Plata. Lo hizo en el marco de una Asamblea Abierta del PO, que lo tuvo como disertante. El fin de la actividad fue la de empezar a  instalar y dar fuerza al FIT como alternativa en la ciudad. COMUNA dialogó con Pitrola sobre la policía comunal, la reforma de la Justicia y el movimiento estudiantil en Mar del Plata.

 .

¿Qué opinión tienen sobre la propuesta del intendente Gustavo Pulti acerca de la creación de la policía municipal?

En primer lugar, me gustaría compartir una reflexión sobre el problema de la inseguridad: es una bandera permanente de la derecha y un tema que la izquierda elude. La izquierda parece confinada a denunciar,  lo cual es absolutamente natural, la característica represiva de los aparatos de seguridad respecto de las luchas populares, el espionaje, los procesamientos a los luchadores. Perfecto, ¿pero el problema de seguridad de los vecinos? Ese se lo dejamos a la derecha. Y es un error, porque el problema de la seguridad forma parte de la descomposición social capitalista y la izquierda revolucionaria tiene que intervenir en el debate, en los movimientos y fijar nuestra propia salida. Esta es la primera reflexión que quiero hacer y creo que en eso el PO viene haciendo un esfuerzo, una elaboración y una intervención en vastísimos movimientos, en muchísimas localidades donde hay muchos movimientos autoconvocados y que dos por tres se transforman en puebladas contra las comisarías. En el movimiento popular hay una cierta conciencia de la responsabilidad de la propia fuerza de seguridad y de la justicia en el amparo del delito organizado y en la promoción del negocio del delito. Este es un primer aspecto. En todo momento hemos sido contrarios a las leyes Blumberg que tomo el kirchnerismo, que hoy se reputa progresista. Por favor, Kirchner tomo el paquete en mano todas las leyes Blumberg (de agravamiento de penas y de penalización de la juventud, de mano dura) que no resolvieron el problema de la inseguridad y que se  ha agravado desde que se aprobaron las leyes Blumberg.

La segunda cuestión que quiero mencionar es que cuando se afronta el problema de la inseguridad se pide más policía, más patrullero, intervención de gendarmería en problemas de seguridad interna. Es decir, la cantidad de fuerza represiva que va aumentando. Esto de tener una nueva policía además de la gendarmería, la federal y la bonaerense, es una experiencia en parte recorrida con la policía “bonaerense 2”, que fue un completo fracaso. Es un aparato paralelo que recoge la mano de obra desocupada de la corrupción de la bonaerense. Y este es el camino que esta destinado a recorrer este proyecto comunal de Pulti. Creo que un ejemplo emblemático lo tenemos con la Metropolitana de Macri. ¿Qué papel ha jugado en la Capital?  Ha tomado los peores elementos, como fue toda la cúpula del Fino Palacios, que quedo afuera, pero quedaron todos los demás y son los responsables de los muertos del Indoamericano, de la reciente represión del Borda, en estos días de la represión de la Cooperativa Mom, que ocupaban los gráficos. Es un aparato más de represión al movimiento popular pero el problema de la inseguridad en CABA sigue intacto.

Entonces, primer tema, nos oponemos a la creación de esta policía y a un tarifazo en las tazas municipales para financiar a esa policía. Ahora ¿que hacemos? Esto plantea nuevos debates. El problema de la inseguridad debe partir de una transformación política y de poder, donde se tienen que romper todos los lazos desde el poder político, la justicia y las fuerza de seguridad en el amparo del gran delito, el narcotráfico, los desarmaderos de autos, la trata de personas, las redes de prostíbulos. Están acá los grandes negocios, que incluso esta cauterizado: esta comisaría se ocupa de tal negocio, la otra de tal otra. Hasta se llegaron a vender los ascensos a comisarios de acuerdo al lucro de cada una de las zonas que ocupa una comisaría. Si no desmontamos esto, estamos reproduciendo lo que lleva a la inseguridad. Luego la juventud explotada, el joven que no tiene perspectiva, es tentada con la droga y por la propia policía para obligarla a delinquir. Cuantos Luciano Arruga hay que por negarse a delinquir para la policía encuentran la tortura, los golpes o la muerte en una comisaría. De manera que nosotros nos planteamos desmantelar este aparato represivo que tiene una fuerte sobrevivencia incluso de miles de policías de la bonaerense que vienen de la época de la dictadura. Desmantelar este aparato y constituir una policía de seguridad ciudadana que este bajo control de organizaciones de derechos humanos, de organizaciones populares. Absolutamente selecta para cubrir la función de seguridad en un Estado de otro tipo, con otro contenido social. Naturalmente, si vos me decís si vamos a esperar esto del Estado de Scioli, de los Casall o de Cristina Kirchner o de la alianza de las fuerzas políticas patronales, te digo que no. Requiere una transformación social. Luego el problema de la inseguridad tiene que ver con la descomposición social, con la degradación de las condiciones de vida, con la falta de perspectiva de trabajo. La degradación, en este punto, de la Argentina en los últimos 30 o 40 años, es una expresión viva de ese cuadro. El capitalismo en su descomposición somete a capas enteras de la población a la miseria más absoluta y lucra con la introducción del delito.

Ustedes plantean el debate de la democratización de la seguridad, que tiene que ver con que la policía esté bajo control obrero o popular. ¿Esto tiene que ver con la sindicalización de la policía para conquistar la conciencia de la clase?

No, porque estos planteos de democratización y sindicalización de la policía –manteniendo los mandos verticales al servicio de un gobierno de clase como el que tenemos- terminará en un grupo de burócratas y arribistas que van a explotar un nuevo aparato sindical, como ya en parte existe, y que van a hacer una contribución mas del mismo aparato. No hay democratización de la policía, sin un cambio del contenido del Estado. La centroizquierda plantea el problema de democratizar la policía,  no estamos de acuerdo. Del mismo modo que no se puede democratizar la Justicia, en el cuadro del Estado que tenemos. Es una verticalización de la Justicia. Esto es lo mismo. Primero hay que modificar el contenido social del Estado, para que exista una fuerza de seguridad ciudadana de otras características. Este es el planteo de la izquierda revolucionaria. La centroizquierda y demás tratan de arreglar lo inmejorable, de emparchar un capitalismo que es imparchable. Es una salida anticapitalista la crisis de la inseguridad.

¿Cuál es la posición del Partido Obrero con respecto a la Reforma Judicial recientemente sancionada por iniciativa del kirchnerismo?

Lo primero que quiero remarcar es que el Partido Obrero y el Frente de Izquierda van a hacer una viva oposición. La crisis de la Justicia recién empieza, vamos por una crisis de poderes, tenemos el problema de la elección del Consejo de la Magistratura. Esto recién empieza. Vamos a sostener una aguda crítica, pero desde un ángulo de la clase obrera y de la izquierda. En absoluto vamos a tener una posición de concordancia con esta idea de la unidad de la oposición para enfrentar la subordinación de la Justicia al kirchnerismo. Porque esa unidad de la oposición, de los Binner con los Macri, que abarca todo el espectro opositor del país y buscando unificarse en una sola lista; tiene un contenido absolutamente reaccionario. Es la unificación de la oposición por derecha. Es la idea estratégica de un Capriles en la Argentina, que Binner la ha planteado ya cuando se dieron las elecciones en Venezuela y en distintos momentos. Nosotros tenemos una posición antagónica a esa y criticamos la reforma kirchnerista de la Justicia, que es una verticalización para subordinarla al poder personal de Cristina Kirchner en función de los intereses capitalistas que está defendiendo el gobierno. En primer lugar blinda al Estado con la eliminación de las cautelares frente a las demandas populares, civiles, de jubilados, etc. Cristina dice que el Estado no quiebra, pero dice que si le paga los juicios a los medio de millones de jubilados en juicio, el Estado quiebra. Entonces, ¿quiebra o no? Entonces que deje las cautelares, que son un instrumento de la Justicia para defender los intereses populares, de un inundado, de una victima de un accidente ferroviario. En segundo lugar, colocan Cámaras intermedias nombradas por el kirchnerismo o el poder de turno, como la del Fuero Laboral y Previsional, que van a taponar estos tipos de juicios. Después tenemos el artículo 17 es un ataque al derecho a huelga y de protesta popular, porque le da al Estado la cautelar que nos quitan a nosotros frente al Estado. Se la resguardan para ellos, para que mediante una medida cautelar, remover una manifestación popular. De inmediato un juez puede ordenar su desalojo, para proteger cautelarmente en interés de los que tenían que pasar por una calle cortada, por ejemplo. Es un  ataque que está en regla con la Ley Antiterrorista, el Proyecto X, los procesamientos –como lo de los compañeros presos del Ministerio de Educación-. Es decir que se está preparando un Estado de excepción, frente al hecho de que la crisis capitalista llega también a la Argentina con toda la fuerza mundial que tiene.

En el contexto de que ahora votan los jóvenes de 16 años – con una fuerte movilización estudiantil en Mar del Plata-, de ajuste sobre los trabajadores, que vienen organizándose en asambleas de base y disputando a la burocracia, ¿Cómo viene desarrollándose la campaña del PO en el FIT? ¿Cuáles son las perspectivas en las elecciones venideras?

Nosotros hemos sido partidarios del voto de la juventud, para sumar un instrumento de lucha contra la tercerización laboral, por la educación pública, por todos los problemas de la juventud, contra la represión, por el acceso a la cultura. Esto es absolutamente clave. Pero para nosotros un joven no es un voto. El eje nuestro es la organización de la juventud alrededor de un programa socialista, su politización. En ese sentido damos un ferviente apoyo al movimiento de los jóvenes marplatenses que se organizan para luchar por la educación pública. Creemos que es lo contrario a lo que hace La Campora, que además no casualmente se opuso, a las tomas de los chicos, que jugaban algún papel en las tomas contra Macri. La educación pública se defiende en todo el territorio del país. No importa si es Macri o Scioli. La Campora se refleja como un intento de estatizar la juventud. Nosotros apoyamos esta lucha, luchamos por la politización de la juventud, por su formación en un programa socialista, y desde ese ángulo llamaremos a votar al Frente de Izquierda en agosto y octubre.

.

Viejo Verde y Gris Topo

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s